viernes, 7 de diciembre de 2018

EL JUEGO EN LA EDUCACIÓN MUSICAL. (parte I)


El juego, actividad que por excelencia realiza el niño, es el principal vehículo para introducir cualquier materia. Así, tal como nos indica el título de esta entrada y ciñéndonos a él, el juego, nos es de gran utilidad para introducir al niño/a en la educación musical.
Los desplazamientos libres por el espacio clase realizando cualquier actividad rítmica o aeróbica mediante cintas, botar pelotas, percutir panderos, agitar sistros, sonajas, dar palmadas… mientras oímos una obra  musical de cualquier género,  puede servirnos a la hora de introducir la educación musical  en la escuela y concretamente como motivación en el lenguaje musical  y en  las audiciones musicales





¿Qué tipos de juegos se utilizan en educación musical?
Los juegos que se utilizan y que denominamos de iniciación musical los podemos agrupar en:
- Juegos de discriminación sonora.
- Juegos tímbricos.
- Juegos de tono y altura.
- Juegos de eco.

Juegos de discriminación sonora.
Para estos juegos hay que disponer de un aula espaciosa en donde podamos sentirnos sin agobios. Con este tipo de juegos tratamos de desarrollar la capacidad de audición y de discriminación tanto espacial, localización, como tímbrica, reconocimiento de instrumentos o fuentes sonoras.
Con los más pequeños sentados en corro balanceamos el cuerpo, levantamos los brazos, palmeamos, sacamos indistintamente una u otra mano al compás de la música,  imitamos la ejecución de los distintos instrumentos musicales a medida que vayan teniendo protagonismo en la audición a la vez que los nombramos... etc.




Con los de más edad iremos ampliando el abanico de objetivos a conseguir. Para ello los alumnos se sentarán en círculo y comenzaremos este tipo de juego, con dos alumnos que elegiremos al azar o por sorteo. Una vez elegidos, se colocarán en el centro del círculo formado por sus compañeros y les vendaremos los ojos. A continuación, le daremos a cada uno de ellos un instrumento que tendrán que reconocer por su timbre. Una vez reconocidos los dos instrumentos por como suenan, los sentaremos en el círculo y tendrán que  incorporarse y encontrarse  valiéndose del oído; escuchando el sonido del instrumento que cada uno de ellos porta y hace sonar a intervalos alternativos.  Para que no estén constantemente sonando el instrumento  lo sonarán  a una orden del profesor un par de veces y después tendrán que dirigirse  hacia donde han oído el instrumento para localizar al compañero.  El juego termina cuando se encuentran pasando a ocupar sus puestos otros dos alumnos de los que estaban en el corro.
Este juego puede complicarse aumentando el número de participantes y el número de instrumentos. Si los participantes son cuatro, se les dará a cada unos de ellos una vez cubiertos los ojos, por ejemplo: los claves, la caja china, la sonaja y el triángulo.
Cada participante tendrá una misión:
El alumno que porta los claves tendrá que encontrar al triángulo y viceversa.
La caja china tendrá que encontrar a la sonaja y viceversa. En este caso concreto, cada participante tiene que buscar un instrumento y rechazar a dos. El jurado es el corro de niños que los observa y que pasarán de espectadores a participantes o jugadores  cuando los que están en acción son eliminados.
Hay que elaborar las reglas y las deben elaborar los propios alumnos. Estas podrían ser:
- El primero que sujeta al buscado es el que gana de los dos.
- El alumno que sujeta a otro y se equivoca, pierde y por lo tanto queda eliminado.
Este mismo juego puede tener muchas variantes entre ellas esta que expreso a continuación::
Seis u ocho alumnos se tapan los ojos.
Otros seis u ocho son los que hacen sonar los instrumentos.
El resto de alumnos son bultos o columnas.
El juego puede ser estático en el que suenan los instrumentos  y las columnas no pueden moverse. Solo se mueven los que buscan con los ojos tapados las fuentes sonoras.
O puede ser móvil, pues a una orden del profesor las columnas y los que manejan los instrumentos tienen unos segundos para desplazarse a otro sitio. Cada uno de los buscadores que tienen los ojos tapados porta una cartulina con el instrumento que tiene que buscar. Los alumnos que llevan los instrumentos, sonarán estos el número de veces que se acuerde. 1, 2 o 3 veces. En definitiva los juegos hay que hacerlos con unas reglas y un orden.


Criterios para clasificar y seleccionar el repertorio a trabajar en educación musical..
La clasificación del repertorio  se hará pensando en  el nivel donde vamos a aplicarlo y en el desarrollo de los alumnos.


¿Qué tendremos que clasificar?
- Los juegos.
- El repertorio de ritmos y canciones.
- El repertorio de danzas.
- El repertorio de audiciones.
- El abanico de instrumentos que vamos a utilizar.


Los juegos.-´
Podemos hacer cuatro apartados. Como he expresado con anterioridad, de una forma amplia los clasificaremos en juegos de iniciación musical, juegos tímbricos, juegos de tono o altura y juegos de eco.
Los juegos de iniciación musical lo constituyen los juegos de discriminación sonora. Con algunos de ellos trabajaremos timbres concretos como: :
- Reconocer sonidos de la naturaleza.
- Reconocer sonidos típicos de un ambiente rural y de un ambiente urbano.
- Distinguir entre sonidos y ruidos.
- Reconocer sonidos de dentro o de fuera del recinto que ocupamos… etc.

En el segundo apartado  están los juegos tímbricos entre los que seguiremos  trabajando el oído.
- Reconocimiento de las voces de los compañeros.
- Reconocimiento de animales o de objetos por su voz o timbre.
- Reconocimiento de distintos instrumentos de percusión.
- Distinguir las familias de instrumentos (viento, cuerda y percusión) que se auditan.
                   1. Utilizando la vista, reconocerlo por su figura, y utilizando el oído reconociéndolo por su timbre.
                            2. Los ejecutados dentro de un tema o fragmento musical, para lo que necesitamos ser mucho más selectivos; diferenciándolos dentro del conjunto que suena, ordenándolos en cuanto a su aparición, y clasificándolos .
                   3. Los recogidos de la propia naturaleza o en una zona industrial, portuaria, taller o fábrica.

Estos ejercicios pueden realizarse mediante el reparto previo de una lámina donde aparecen dibujados los objetos, animales, fenómenos  meteorológicos… etc. que el niño va a escuchar procediendo a colorearlos y enumerarlos según el orden en que vayan apareciendo. Otra forma es recortando y construyendo en forma de collage las escenas que a él le sugieren la secuencia de sonidos o ruidos escuchados.
En el tercer apartado están los juegos de tono o altura que podemos trabajar de la siguiente forma.
En un principio comenzaremos por:
- El reconocimiento de graves y agudos.
Continuaremos con,
- El reconocimiento de  graves, medios y agudos.
Introduciremos también,
- El reconocimiento de los glissandos ascendentes y descendentes llegando a determinar mediante su representación gráfica  si son de amplio recorrido o no. También expresaremos si su recorrido esta en la gama de sonidos agudos, medios o graves. Si está dentro de una de ellas si llega a abarcar dos o recorre las tres.




Completaremos el trabajo de iniciación  a  los juegos de tono y altura con…
- El reconocimiento de graves, agudos, medios y glissandos.

Todos estos ejercicios se realizan al dictado y se comienzan con secuencias de cuatro sonidos que al ser dominados por los niños nos obligaran a dictarles secuencias de 6, 8…etc. sonidos. El instrumento idóneo a utilizar es uno de placa de madera, en concreto, un xilófono contralto que situaremos en la mesa del profesor.




 Utilizaremos una pantalla para ocultar el instrumento a los alumnos y no puedan con la vista ver la placa o placas que  percutimos. También podemos utilizar un instrumento de placa de metal, por ejemplo, un metalófono contralto.
Cada ejercicio dictado y ejecutado  por el profesor, lo deberán escribir los alumnos. Para su corrección, cada alumno, deberá leer e interpretar lo dictado una vez expresado por escrito, ejecutándolo en el instrumento de placa. Caso de tener algún error o errores los deberá subsanar cualquiera de sus compañeros, interpretándolo de igual forma.



Los juegos de eco:
En el cuarto apartado están los juegos de eco, que no son más que juegos de imitación y de memoria auditiva. Para estos juegos no hace falta que el niño sepa leer música pues lo único que hará es imitar lo que el profesor ejecuta. Pero si podemos valernos de ellos para que de una forma lúdica, realicemos con los alumnos ejercicios que nos sirvan para  reforzar los conocimientos aprendidos con anterioridad y los enseñemos a leer a la vez que desarrollamos su capacidad práxica, su memoria, y trabajamos la quironomía o mímica del método a utilizar desarrollando así su psicomotricidad en general y su lateralidad.




¿En qué podemos dividir los ejercicios de eco?
Los ejercicios de eco pueden ser:
- Ejercicios de eco rítmicos.
-Ejercicios de eco melódicos.

Estos ejercicios se realizarán por imitación tanto de las secuencias tanto rítmicas como melódicas que ejecute previamente el profesor.  Las secuencias comenzarán con cuatro percusiones o sonidos hasta 12, 15,o 20 dependiendo de la respuesta del grupo clase.

En los ejercicios  de eco melódicos se comienza con el sonido SI,  descendemos al LA, y al SOL porque son sonidos que no presentan dificultad para ejecutarlos a la flauta soprano aún a edades tempranas como son los niños que cursan segundo o tercero de Enseñanza Primaria.
Comenzaremos por un solo sonido que se irá ampliando hasta alcanzar dos o tres sonidos como máximo y de esta forma podremos desarrollar los siguientes objetivos.
1. El manejo de la flauta. Desarrollo práxico.
2. El desarrollo de la memoria auditiva.
3. El desarrollo de la lectura musical

Para este tercer objetivo se utiliza en la pizarra o en un fanelograma una partitura de ámbito.


Algunas de las entradas que están relacionadas o pueden hacernos profundizar sobre el tema las podéis encontrar en:


En una próxima entrada intentaré profundizar aún más sobre el juego como vehículo introductor en la educación musical.