Mostrando entradas con la etiqueta el guión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el guión. Mostrar todas las entradas

viernes, 21 de febrero de 2014

Himno a San Juan Bautista. Sus signos de pausa y guiones.

En la trascripción de la partitura del himno a San Juan Bautista publicada el día 20 – 09 – 2013,  y que podéis consultar en:   http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com.es/2013/09/el-himno-san-juan-bautista.html   aparecen después de cada seis, siete u ocho sonidos, dos líneas transversales a las del tetragrama a modo de línea  divisoria sin serlo.

 Estas líneas transversales una debajo de la otra,  no han sido utilizadas nunca por ningún compositor ni copista durante el siglo en que fue compuesto, ni tampoco  con posterioridad. Ver la ilustración que sigue titulada ¿Líneas divisorias mínima y menor utilizadas a la vez?:





Lo que puede observarse en la ilustración anterior es una estrategia o  poderoso recurso  al que denomino  “el signo o grafismo absurdo”,  que podemos emplear para introducir y despertar en los alumnos el interés por conocer todo lo relacionado con los distintos elementos que pueden aparecer en una partitura, y con los signos de pausa que se utilizaban y hoy día seguimos utilizando de la misma forma al  ejecutar estas melodías sobre tetragrama y en escritura cuadrada.

¿Por qué lo denomino “el signo o grafismo absurdo”? Porque no es un signo; sino que  son dos signos de pausa distintos.  Cada uno de estos signos sirve para delimitar diferentes partes de un texto. Estos dos signos juntos lo único que hacen es no tener un sentido o significado claro. No es una línea divisoria, sino que son dos líneas divisorias: la mínima y la menor. En realidad sirven para efectuar pausas; la mínima en un inciso, y la menor, en un miembro de frase. Colocadas como están no pueden cumplir cada una de ellas su finalidad.

Un inciso en un texto es una pausa que puede indicarse mediante una coma, un paréntesis o un guión. La raya o guión largo  ( — ) raya al piso ( _ )   guión ( - ) pueden usarse aisladamente, o como signo de apertura y cierre para aislar un elemento o  un enunciado.  
. 
El compás no existía  cuando fue compuesto este  himno en el siglo IX, y  las líneas divisorias para delimitar los compases no  se empezaron a utilizar hasta bastante tiempo después. La  línea divisoria utilizada para separar compases, comenzó a dársele esta función durante  el  siglo XVI,  y no se generalizó su  uso con esta finalidad hasta el siglo XVII.





Por lo tanto,  las diferentes líneas divisorias que aparecen en  la partitura del Himno a San Juan Bautista con que ilustro esta entrada, no sirven para dividir compases puesto que en la época en que fue compuesto,  no existían los compases.

Si insistimos en que los alumnos observen con mayor atención la partitura de este himno que ilustra este escrito, descubrirán que sólo hay una línea divisoria que atraviesa transversalmente la cuatro líneas del tetragrama. En realidad es una línea divisoria máxima  pero no divide compás  alguno, es uno de los signos de pausa que aparecen en ella y que sirve para realizar una pausa que no tiene siempre carácter conclusivo.

En nuestros días esta línea transversal que cruza las cinco líneas del pentagrama  y no las cuatro del tetragrama,  es una línea divisoria y no tiene  la función que con anterioridad  tenia sobre el tetragrama;  la de ser  un signo de pausa que servía para separar las frases del  texto  sobre el que se había compuesto una melodía en escritura cuadrada y que daba origen a una partitura o composición musical.  Dicha línea perpendicular a las del pentagrama en la actualidad, ha perdido el calificativo de máxima y ha quedado sólo como línea divisoria, una línea  que sirve para separar compases.

En esa época en la que fue compuesto este himno,  existían distintas líneas divisorias que por supuesto y a excepción de la línea divisoria actual y la  línea divisoria doble ya no se utilizan.

Las distintas líneas divisorias servían para indicar pausas en el discurso melódico, por lo tanto más que líneas divisorias han llegado hasta nosotros como signos de pausa.

Los signos de pausa son: La línea divisoria mínima, la línea divisoria menor, la línea divisoria mayor o máxima y la línea divisoria doble.

El origen de los signos de pausa viene determinado por la estructura de los textos. Las partes fundamentales que podemos distinguir en un texto son: el inciso, el miembro de frase, la frase y el texto.

El inciso, es la parte menor o más pequeña en que podemos dividir a un texto. Viene delimitado o acotado por la  línea divisoria mínima;  nos indica, que debemos realizar una pausa que no tiene carácter conclusivo.

El miembro de frase, es un trozo de texto que está compuesto al menos por dos incisos. Viene delimitado por la línea menor que nos invita a hacer una pausa sin carácter conclusivo.

La frase, es la que está compuesta por regla general por dos miembros de frase o  al menos por cuatro incisos. Viene delimitada por la línea divisoria máxima, que nos indica una pausa que  no tiene siempre un carácter conclusivo.

El texto o párrafo, es el que se encuentra formado por  incisos, miembros de frase y frases. Viene delimitado por la doble línea divisoria.  La pausa que a la vista de ella se realiza tiene siempre carácter conclusivo.

Con esta entrada, y la anterior publicada hace unos cinco meses, pretendo satisfacer la curiosidad de todo aquel que se acerque a ellas con el propósito de conocer no sólo  todo lo relacionado  con este himno, sino con los diferentes elementos o grafismos que en estas partituras pueden aparecer. Resolver  cualquier cuestión que pudiéramos plantearnos y mostraros  un recurso o estrategia de aprendizaje a utilizar  y que en una próxima entrada trataré de desarrollar  es otro de los motivos para publicarla  

viernes, 25 de octubre de 2013

Neumas. Los neumas simples.




Los neumas, en un principio fueron unos signos musicales que no indicaban realmente el sonido sino solamente la dirección de la melodía, es decir, si ésta era ascendente o descendente.

Existe una teoría sobre el origen de los neumas en la que se dice que derivan de los acentos gramaticales del griego y del latín, pues son estos los que sirvieron de modelo a los neumas primitivos como puede observarse  en la ilustración que aparece a continuación.







 Los neumas que no se escribían entre líneas y que por lo tanto, por esta razón, no expresaban o determinaban  con claridad los sonidos, son conocidos con el nombre de: “neumas en campo aperto”.

Eran en realidad signos que se colocaban sobre cada sílaba del texto y servían de guía para recordar la melodía que debía ser cantada y que pertenecía  a un repertorio conocido de antemano.






El apostrofo y  sobre todo el trigón sólo se han utilizado en campo aperto, es decir; no han sido utilizados sobre líneas y no han evolucionado como los demás signos que aparecen en la ilustración que precede a este párrafo no teniendo trascripción  en la escritura cuadrada.

Los neumas, además  de no indicar la altura relativa de los sonidos, tampoco indicaban el ritmo de  la melodía, solo mostraban el sentido o la dirección que debía tener la línea melódica. Así virga indicaba ascenso hacia el agudo, el punctum, el descenso hacia el grave, el clivis un ascenso seguido de un descenso… etc.






La notación neumática al escribirse en “campo aperto” era deficiente en cuanto al modo de representar gráficamente la altura o tono de los sonidos ya que en este tipo de escritura no se hacía referencia alguna a ningún sonido base o a cualquier tipo de seriación sonora o escala.

Este tipo de notación neumática fue  evolucionando llegando a expresar con mayor exactitud los sonidos pues los “neumas en campo aperto”, los que se escribían encima del texto, los  que no expresaban con claridad los sonidos,  fueron dejando paso a los que se escribieron más tarde entre líneas, conocidos como “neumas en campo cerrado”.  Estos últimos al llegar a escribirse en un tetragrama y gozar de la utilización tanto de las claves de Fa en su tercera línea y la de Do en su 2ª, 3ª y 4ª línea, si llegaron a determinar con exactitud los sonidos.






La culminación de este proceso evolutivo fue lenta;  así en el siglo X, y sobre todo en el XI, comenzaron a usarse líneas para señalar con cierta exactitud la altura de los sonidos musicales. Al principio una línea roja trazada sobre el pergamino señalaba el sonido Fa y servía como referencia para los demás sonidos. El origen de esta línea roja partió de la línea horizontal marcada a punta seca, sin tinta, que los copistas de algunos monasterios utilizaban para indicar la nota principal o tónica de las melodías. Luego se añadió una segunda línea de color amarillo que representaba un DO y, finalmente ya en el siglo XI, el monje benedictino Guido D´Arezzo (995-1050) añadió otras dos líneas más, creando el tetragrama o pauta de cuatro líneas.

Para ampliar conocimientos sobre algunas de las aportaciones que realizó este monje en el plano musical podéis consultar:  http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com.es/2013/09/el-himno-san-juan-bautista.html







Los signos de pausa que aparecen en la ilustración inmediatamente anterior, son originados por la estructura del texto y son los que en ella expreso:

La línea divisoria que cruza sólo la cuarta línea. Llamada línea divisoria mínima o linea de final de inciso, es la que separa los incisos o partes mas pequeñas en que se divide el texto y no implica respiración.

La línea divisoria menor o línea final de miembro de frase. Es la que cruza la segunda y tercera línea del tetragrama y separa los miembros de frase. Cada miembro de frase está compuesto por dos incisos. La línea divisoria menor implica casi siempre  respiración.

La línea divisoria mayor o línea final de frase. Es la que cruza las cuatro líneas del tetragrama, separa las frases y obliga a respirar.

La línea divisoria doble o línea final de pieza o partitura. Es la que se utiliza para el final de la composición y tiene sentido conclusivo.


El guión o nota pequeña que se coloca al final del tetragrama sirve  para indicar la nota por la que va a comenzar el siguiente como podéis observar en la ilustración que aparece a continuación.





Los neumas, constituyen un sistema de notación musical que se empleó durante cinco siglos: los siglos IX, X, XI,  XII y XIII,  y, que durante todo ese tiempo, estos signos, fueron   evolucionando en cuanto a su grafía  y a su colocación. Así en manuscritos del siglo XII,   no sólo aparece en sus páginas la línea marcada con grafito o con tinta roja, sino que en algunos códices se coloca al principio de las partituras cuando están escritas sobre un tetragrama, un signo o clave,  tanto de “do” como de “fa”, que fija la colocación de una nota en una de sus líneas.





Curiosamente, no existía una norma generalizada para usar un número exacto de líneas, y en algunos manuscritos se pueden ver pautas de cuatro, cinco, seis y hasta diez líneas; la implantación y generalización del pentagrama y de la notación redonda o actual será tema para otro artículo.
  
Lo expresado en esta entrada está desarrollado a un nivel elemental  para que pueda ser utilizado en Educación Musical con alumnos del último curso de primaria o  primero y segundo de secundaria obligatoria