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martes, 5 de noviembre de 2019

EL JUEGO EN LA EDUCACIÓN MUSICAL. (Parte III)

¿Cómo iniciar el juego en la educación musical?

Como venía expresando en la entrada titulada: El juego en la educación musical (parte II) de 05 - 05 - 2019, es interesante empezar a trabajar los tres primeros sonidos (si, la, sol) en el orden en que los nombramos pues con ellos a la vez que conocemos y aprendemos su situación en el pentagrama también iniciamos la digitación con esos mismos sonidos en la flauta dulce o de pico para lo cual utilizaremos



partituras que sólo tengan este ámbito para pasar a añadir poco a poco, sonido a sonido, hasta que completemos los catorce sonidos que aparecen en la fotografía con la que doy por terminada dicha entrada. Con estos sonidos tendremos un amplio abanico de posibilidades didácticas ya que podremos trabajar las escalas de Do M, -  la m, - Sol M, - mi m, - Re M, -  Fa M, -La M - y - re m, o bien,  trabajar seriaciones de sonidos que nos lleven a crear páginas musicales totalmente fuera del ámbito tonal.




En ello nos tomaremos todo el tiempo que sea necesario, sin prisas y sin querer abarcarlo  todo rápidamente. Debo señalar, que con algunos cursos y a lo largo de la Educación Primaria será todo un reto abarcar todo esto.


Sobre un instrumento de técnica sencilla al alcance de todos.

       
         Sería bueno, que sobre la flauta dulce, instrumento que por precio y dificultad está al alcance de todos, supiéramos algo. Así es que paso a expresar algo sobre él:





         La flauta recta o de pico, a la que se denomina flauta dulce, es un instrumento más antiguo que la flauta travesera y por supuesto menos rico en armónicos que ésta. Los sonidos que abarca, es decir; su ámbito sonoro es de una octava menos que la flauta travesera. En la época en que se componía para este instrumento, las partituras a lo sumo no pasaban de tres alteraciones en la armadura de la clave. Por ello considero una barbaridad tratar de ejecutar en ella partituras que excedan de estas alteraciones en la armadura. Por supuesto se pueden ejecutar pero esto entraña una seria dificultad que en la Enseñanza Primaria no debemos ni  tan siquiera plantear. Esto, por denominarlo de alguna forma entraría dentro del virtuosismo de este instrumento.
 


     

Cómo iniciar los instrumentos de pequeña percusión. 

Antes de enfrentar a los niños con estos instrumentos habremos a lo largo de las clases utilizado tanto las extremidades superiores como las inferiores así como las diferentes zonas de nuestro cuerpo trabajando los esquemas rítmicos que se encuentran en las canciones y lecciones a estudiar para desarrollar en el alumnado todo lo que abarca el lenguaje musical: ritmo, melodía y armonía mediante los ejercicios rítmicos, la lectura de signos ad libitum o rezada sin ajustarse a sus valoraciones, la lectura medida y entonada... etc.

       Una vez realizado todo esto y habiendo utilizado dentro de los ejercicios de lenguaje musical algunos de los instrumentos de pequeña percusión como crótalos, claves, sistros, cajas chinas... podremos iniciar a los alumnos en una gama más amplia de estos.

       Con los instrumentos de pequeña percusión comenzaremos primero con los conocidos afianzando siempre la postura corporal, el como asirlos y percutirlos, añadiendo los nuevos.




        Para ello los iremos presentándo y, para que tomen contacto con ellos,  dividiremos la clase al menos en dos grupos asignando a cada uno de estos grupos uno de estos instrumentos para realizar ritmos en preguntas y respuestas.





        Después de saber asirlos, colocarlos sobre la mano o entre los muslos correctamente dependiendo del tipo de instrumento, deberán aprender a percutirlos bien con un mazo o con la mano; y,  dentro de este segundo supuesto tendremos que indicar si se percute con las dos primeras falanges de los dedos o no. Si se percute en el centro del parche o en el borde próximo al aro... etc. Como deben ser las percusiones, si estas deben ser rápidas y enérgicas pero no fuertes, si hay que retirar la mano o el mazo rápidamente (elemento percutor) para dejar al elemento percutido que vibre con normalidad.
  
       Todo esto son técnicas que tendremos que enseñar a los niños. No consiste en dar instrumentos y que ellos los aporreen como quieran.




        El orden aconsejable de instrumentos a utilizar con los niños sería el siguiente:
Claves, crótalos, cajas chinas, sistros, sonajas con mango, maracas,  triángulos, platillos, plato con pie, bongos, caja... etc.






La rueda de los instrumentos.

Para el primer encuentro de los niños con los instrumentos, se puede organizar lo que se llama la rueda de los instrumentos. El objetivo de esta rueda de los instrumentos consiste en que todos los niños toquen todos los instrumentos de una forma intuitiva sin tener otro objetivo planteado de antemano.




          Para ello sería importante que en los contactos habidos con anterioridad a este encuentro en concreto, hayamos desarrollado de forma conveniente el lenguaje musical en los niños. Y, partiendo del lenguaje musical que ellos conocen, colocaríamos una partitura con unos ejercicios de iniciación para cada instrumento en su atril correspondiente. El juego como su nombre indica consiste en colocar en un círculo las sillas, los instrumentos y los atriles con sus partituras. Al entrar los niños se les explicaría las reglas del juego que serían las siguientes:

- Los alumnos deberán dirigirse cada uno a una de las sillas donde encontrará un instrumento, y una partitura en el atril, debiendo ejecutar con ese instrumento lo que en ella se expresa.

- El alumno no deberá permanecer más de dos minutos en el sitio elegido o que le ha tocado en suerte. A la voz de “CAMBIO” del profesor, el alumno  deberá dejar lo que estaba haciendo y cambiar de silla donde encontrará otro instrumento distinto y en su atril una nueva partitura la cual deberá tratar de ejecutar.

- Los alumnos deberán cambiar de lugar a la voz de “cambio” hasta completar el círculo de la rueda de los instrumentos con lo que habrá finalizado el juego.

El profesor mientras dura el juego estará con todos y cada uno de los niños indicándoles y dándoles normas para realizar los ejercicios propuestos. Estas normas abarcarán  tanto aspectos técnicos como expresivos.

Está rueda de los instrumentos puede durar varias sesiones. Tampoco puede alargarse mucho ni en el número de sesiones ni en la duración de las mismas, ya que en todos los juegos es importante el factor sorpresa con el que pretendemos no aburrir, motivarlos en el aprendizaje y satisfacer su curiosidad.


      Aportaciones y posibilidades del juego en las actividades que se  relacionan con la educación vocal, instrumental y de movimiento y danza.

      Los ejercicios de eco presentan unas posibilidades inmensas no sólo en el estudio de los instrumentos de pequeña percusión, sino también en el estudio de la flauta, dentro de la educación vocal y en los de movimiento y danza.
         
         Estos ejercicios por imitación de lo que hace el profesor, si son graduales y sistemáticos tratando de vencer  las dificultades que en los niños van surgiendo a lo largo de la actividad musical, son de una eficacia tremenda y preparan a los niños para vencer las pequeñas dificultades que aparezcan en la interpretación de la partitura de cualquier pieza o canción a trabajar en clase.

         Otro de los juegos son los esquemas de pregunta y respuesta en donde los niños pueden desarrollar su capacidad creativa al elaborar las respuestas con sentido a la pregunta que el profesor ha formulado. Estos juegos de pregunta respuesta se pueden utilizar también con enorme eficacia no sólo en el aspecto rítmico sino también en el aspecto melódico, con la flauta u otro tipo de instrumento melódico ( cítara, simarra, guitarra, melódica... etc.) así como en los de movimiento y danza. Tras los pasos iniciados por el profesor sobre un tema, realizar para el estribillo movimientos que completen la danza realizando variaciones en los movimientos y desplazamientos en las distintas repeticiones de los estribillos. 

         En la educación vocal, trabajaremos la búsqueda de los resonadores en los ejercicios de vocalización. Encontrar y descubrir el diafragma y los espacios intercostales con los ejercicios de relajación y respiración controlada son otros de los objetivos a conseguir.

         Como ejercicios o juegos previos a las actividades anteriormente mencionadas están: 

   - Jugar a imitar sonidos producidos por animales.

   - Imitar ruidos y sonidos propuestos (el viento, el agua, el fuego, las gotas de agua, el ruido de coches, puertas que chirrían... etc.

   - Trabalenguas con dificultades progresivas, realizarlos sobre un sonido dado. 

   - Hacer discursos lingüísticos o lecturas sobre un solo sonido grave o agudo.

   - Frases sobre dos sonidos dados de antemano cambiando de sonido por cada sílaba alternativamente.

   - Juegos de intensidad tanto rítmicos como melódicos.

   - Imitar pasajes en eco en ejecución vocal con distintas intensidades.

   - Imitar pasajes en cresccendos  o decreccendos.

   - Imitar pasajes en eco a la flauta. 

        Son innumerables los juegos y actividades  que pueden realizarse con finalidades didácticas para introducir y afianzar conceptos en los niños/as que nos lleven a una educación musical de calidad. 

miércoles, 30 de abril de 2008

Cómo comenzar una sesión de música en Primaria o en Secundaria salvando las diferencias.





Por las ilustraciones con que comienza este artículo se puede deducir que me refiero sobre todo a las clases de los alumnos más pequeños y que si observamos en profundidad, dejamos entrever en ellas, que casi nada en cualquiera de los contactos que se tienen con los alumnos a lo largo del curso se deja a la improvisación. 

Todo está pensado; desde las diversas actividades que a lo largo de la sesión o sesiones se van a realizar hasta el tiempo que vamos a dedicar a cada una de ellas.

 Para ello ha habido antes un trabajo previo en el que hemos programado el todo y hemos desarrollado cada unidad didáctica con un diseño sugerente, impactante y activo. La respuesta del alumnado a todo lo previamente programado determinará si los tiempos se mantienen o se acortan o si alguna actividad se suprime o por el contrario se debe iniciar otra nueva para subsanar cualquier problema que pueda surgir durante el desarrollo de la unidad. 

De la misma forma se tiene hasta elegido el color con el que se va a confeccionar por parte de los alumnos el esquema rítmico de la lección. Dicho esquema surgirá de la observación que cada alumno realiza de la figuración que aparece en cada lección o melodías a trabajar a indicaciones del profesor. 

Lo realizarán los alumnos en el espacio existente entre dos pentagramas, antes de colorear las barriguitas de los muñecos en escritura abreviada. Por no dejar nada al azar, tendremos determinado con antelación hasta el color con el que vamos a dibujar las líneas divisorias de dicho esquema.

Como se puede ver en las ilustraciones las distintas valoraciones del esquema van en color verde y en escritura abreviada y las líneas divisorias las realizan en color naranja.

Nuestra actividad con los alumnos puede comenzar con un simple dictado rítmico. En él se trabajará la figuración de la lección o melodía a estudiar; es decir, haremos el dictado del esquema rítmico de la lección que nos toque dar. Para ello sacaremos a un alumno a la pizarra que irá escribiendo al dictado dicho esquema mientras el resto del alumnado lo realizará en su cuaderno de trabajo. 

Podremos indicar al alumnado que lo deben escribir sobre un monograma en escritura completa, sobre la primera línea de un pentagrama también en escritura completa o sobre el espacio comprendido entre dos pentagrama y en escritura abreviada como aparece en las ilustraciones. 

A continuación una vez corregido lo trabajaremos con toda la clase de las diversas formas que se expresan más adelante en este artículo. Después repartiremos la hoja fotocopiada o tomaremos el libro de texto para seguir con la unidad una vez allanadas con este trabajo previo todas las dificultades.

Continuando con la observación de las ilustraciones vemos que toda la actividad comienza por regla general después de trabajar el esquema, con una ficha previamente fotocopiada que se reparte a los alumnos o bien se utiliza un libro o cuadernillo de música como texto al efecto. 

Dicha ficha o página del libro de texto de música para mí, debe tener unas características especiales: 

Debe estar concebida como el esqueleto o soporte de un conjunto de acciones que los alumnos bajo la dirección de su profesor como animador y conductor, puedan realizar. Durante el desarrollo de la clase cada alumno individualmente debe ir completando todo aquello que falte en el soporte papel a la vez que se va trabajando en gran grupo. Con ello, sin prueba o examen previo de un vistazo el profesor comprueba lo que cada alumno va entendiendo, a la vez que te confirma la atención y el trabajo que presta a todo lo que se va realizando a lo largo de la clase. 

Cuando un alumno no entiende algo, no sabe completarlo, va a requerir tu ayuda o la de otro compañero. Se comienza por regla general con un esquema rítmico como he expresado anteriormente, que hay que trabajar como preparación de la lección o canción que terminaremos ejecutando con un instrumento generalmente, la flauta. El trabajo de dicho esquema se puede realizar con un abanico de instrumentos en el que la utilización de las sílabas Kodaly de inicio nos ayudarán a facilitar la tarea que estamos efectuando y que realizaremos tanto con los instrumentos corporales como con los de pequeña percusión.

El unir el recitado de estas sílabas Kodaly al golpeo sobre la superficie del pupitre con las falanges de los dedos índice, corazón, anular y meñique de la mano derecha, dará al alumnado un fácil acceso a nuevos conceptos y al afianzamiento de los antiguos de un modo intuitivo y activo a la vez que facilitará al alumno en su ejecución y comprensión. 

El realizar la ejecución rítmica a la vez que contamos (un-o, do-os)… etc., con diferentes instrumentos corporales como: palmas, golpeo sobre el suelo con el pie derecho o el izquierdo, o con ambos a la vez. 

La utilización de matices dentro del discurso rítmico para desarrollar no sólo el sentido rítmico sino también nuestra lateralidad así como el conocimiento y dominio de nuestro esquema corporal. Las valoraciones que se ejecutan con el pie o los pies que deben realizarse sin levantar los talones procurando esquisitez en el resultado, huyendo de cualquier síntoma de brutalidad o actitud chabacana. Ejecutar dicho ritmo con instrumentos de pequeña percusión como: los claves, con una caja china, con un sistro, crótalos, pandereta, pandero, maracas… etc. Todo ello va a contribuir al afianzamiento y dominio de esta materia. 

Actividades como las que se expresan a continuación entre las que podemos citar las que nos llevan a las siguientes acciones:

A golpear la superficie de la mesa en la parte fuerte del compás y palmear en la parte débil.

A la utilización del “laleo” sobre un sonido dado por el profesor. Este recurso como nueva actividad se utiliza con preferencia cuando queremos que los alumnos midan o marquen el compás con la mano.

A la realización de ejercicios de eco rítmicos para subsanar cualquier problema que surja en algunos de los alumnos con las valoraciones que estamos trabajando es un recurso más que podemos añadir a todo lo programado cuando algo de ello nos falle o veamos que no estamos cubriendo con rigor los objetivos.

A la utilización de grupos o secciones de la clase para la alternancia de instrumentos. Para realizar este tipo de actividad, se comienza numerando los compases de la lección con lo cual quedan numerados los del esquema realizado por los alumnos y dividimos la clase en dos secciones. Se dota previamente a cada sección con un determinado instrumento y se le asigna para su ejecución bien los compases pares o los impares según se acuerde o determine entre todos. 

La ejecución rítmica debe realizarse sin interrupciones; es decir, sin que se note que hay dos grupos que lo están interpretando. Permanece en silencio alternativamente la sección de la clase cuya ejecución del compás en ese momento no le corresponde, pero teniendo que estar pendiente de entrar a ejecutar el compás siguiente cuando la otra sección ejecutante en ese momento tengan que permanecer en silencio. 

Todos estos juegos rítmicos, en los que la concentración y atención son indispensables, nos llevarán a la introducción de la nueva figuración que vaya apareciendo durante el desarrollo de la materia para afianzar al alumnado en el conocimiento del lenguaje musical, ineludible para trabajar y poder interpretar con rigor la lección o canción programada.

A los desplazamientos del alumnado por la clase, que se realizarán si el alumnado es de corta edad y ésta tiene unas dimensiones especiales para permitirlo. En esta nueva actividad, utilizaremos el paso normal para la negra, de puntillas o paso corto para la corchea, y para ejecutar los silencios de negra, nos quedaremos quietos llevándonos el dedo índice de ambas manos a la boca a la vez que siseamos. 

De este modo completamos una serie de gestos que constituyen una forma muy divertida de ejecutar los primeros esquemas rítmicos.

Al final utilizando la quironomía bien de Kodaly o la de Ward para afianzar los sonidos y su entonación daremos fin a a la serie de actividades que realizaremos con cada lección y que completaremos como justificación de todo lo realizado con su ejecución a la flauta. 

 En sesiones posteriores seguiremos incidiendo sobre todo lo expuesto mediante dictados en los que introduciremos algunas variaciones para no resultar monótonos por lo de repetitivos que debemos ser para conseguir los objetivos propuestos y realizaremos las actividades que nos propone el libro de texto, afianzando los contenidos al ir completando y desarrollando la unidad. 

Evitaremos esa monotonía introduciendo algo de la grafía de Willems para trabajar también sucesiones sonoras que se salen del ámbito interválico de nuestras escalas utilizando entre otros, la flauta de émbolo o nuestra propia voz. 

Todo ello nos llevará a conseguir los objetivos propuestos que en definitiva van encaminados hacia el objetivo final que es: enseñar música.