lunes, 16 de febrero de 2026

MÚSICA EN LA E.G.B. Y E.S.O.


Durante las dos últimas décadas del siglo XX, e inicio de la primera del XXI, desarrollé tanto en el ciclo medio como en el superior y los dos primeros cursos de la ESO, una incansable actividad sobre la por entonces desconocida y poco valorada asignatura de música. No se, si he comentado con anterioridad a la vez que explicado en qué consistían estas clases en los colegios e I.E.S, en los que la he impartido, y si lo he expuesto con anterioridad no está de más expresar de dónde partían éstas, y en definitiva, ¿qué pretendían? Partían del esquema rítmico de la partitura o canción que íbamos a aprender y ejecutar. El principal objetivo, consistía en que la música llegara a todos sin excepción. No perseguía con ellas el virtuosismo ni nada por el estilo sino entre otros aspectos, fomentar y desarrollar en los alumnos el sentido
 



rítmico, elconocimiento del lenguaje musical, la lectura tanto medida como entonada, el concepto de lo tonal y atonal, el de espacialidad, de temporalidad, de lateralidad, es decir; tener claro donde está la derecha y la izquierda y trabajar las partes o miembros del cuerpo que en ellas se encuentran, y con, o a través de ellas, desarrollar al máximo toda esta serie de unidades mínimas y esenciales de conocimientos. Ante todo tengo que especificar que los alumnos tenían que traer obligatoriamente una flauta de pico soprano generalmente de la marca hohner de una sola pieza.




 ¿Por qué de una sola pieza? Porque todas tienen la misma longitud y grosor, y la misma afinación por lo tanto para tocar en grupo ni necesitan ni pueden afinarse pues todas tienen la misma afinación pues  no pueden alargarse o acortarse.

Una flauta de pico o flauta dulce soprano puede ser un todo, es decir; de una sola pieza, como la que aparece antes de este párrafo o con dos o tres piezas que unidas forman el todo; es decir, la flauta. 





La de dos piezas está formada por la cabeza, la primera pieza; y, el cuerpo, pie, o parte del do en la flauta soprano que en un todo, constituye la segunda pieza. Son las que podéis observar en las fotografías que aparecen antes y después de este párrafo. 



Las tres piezas separables de la flauta de pico soprano, son: la cabeza, el cuerpo y la parte del do. Esta última parte recibe también los nombres de pie, base o campana. La escala que nos reproduce esta flauta al ir tapando uno a uno todos sus orificios de arriba a abajo, hasta completar su largo, son los sonidos de la escala descendente de do mayor. Por supuesto al tener tapados todos ellos el sonido más grave que nos produce es el do, que se corresponde con el do central del piano (do3). Si tienen las tres partes o dos, y no son de una sola pieza, podemos alargar o acortar su longitud por lo que al alargar o acortar ésta, al separar un poco la cabeza del cuerpo, cambia su afinación pues cambia la longitud del tubo ,es decir, cabe la posibilidad de poder afinarlas y podemos lograr que su afinación coincida con la de otros instrumentos del conjunto instrumental del que formen parte. 





Comenzaban las clases como he expresado anteriormente, con un esquema rítmico,  siempre el de la partitura o canción a trabajar. La trabajábamos de diferentes formas: Palmeando, es decir entrechocando las palmas de nuestras manos, golpeando la mesa con la mano derecha, con la izquierda, golpeando el suelo con el pie derecho, con el izquierdo,  con lo que los alumnos tomaban conciencia  de la lateralidad tanto derecha como izquierda, a la vez que se familiarizaban con las distintas figuras y valoraciones. Trabajábamos la alternancia de la lateralidad utilizando los pies y las manos alternativamente, o bien un compás con las manos palmeando y el siguiente con el pie derecho, izquierdo o con ambos. 





Utilizábamos también los pitos o palillos, el laleo, las sílabas Kodaly… etc., el propósito u objetivo era conseguir con esta variedad de recursos, el desarrollo de la lectura musical tanto medida como entonada. La entonación se afianzaba con la ejecución de esas partituras a viva voz, cantando su letra y tocándola; es decir, ejecutándola con la flauta. 






Complementaba mis clases, no todas ellas, casi siempre, durante el último cuarto o en la última media hora de cada una de las sesiones, una dedicada a la construcción de distintos tipos de instrumentos para los que dibujábamos los planos aportando tanto los listones de madera como los paneles y herramientas necesarias. Con todo ello, a  la vez que desarrollábamos ciertas habilidades y destrezas manuales, investigábamos, y afianzábamos conocimientos sobre el origen de los sonidos y la




amplificación de los mismos. Mediante la sujeción y tensión de una cuerda entre dos nodos o puntos de fijación  y vibración de la misma, verificábamos y aprendíamos que la longitud, el material y el grosor de la cuerda son tres características fundamentales que afectan a los sonidos que éstas producen así como en su amplificación también influían el grosor del panel, los listones de madera de la caja de resonancia que construíamos así  como su lijado y barnizado, pues todo ello iba a repercutir en la calidad de los sonidos que estas producirían al vibrar y ser amplificados. 

A mayor longitud y grosor de la cuerda el sonido resultante sería más grave. Por lo tanto utilizábamos cuerdas del mismo material y distinto grosor en la construcción de la caja de resonancia de nuestra simarra o concertina. Este instrumento tiene esta forma poligonal truncada, de polígono irregular,  para que sus cuerdas tenga necesariamente distintas longitudes. De este modo cada una de sus cuerdas, al tensionarlas producen sonidos diferenciados que van del más grave, la cuerda más larga, al más agudo, que lo produce la más corta aunque todas sean del mismo material y el mismo grosor. 

Las cuerdas utilizadas eran las de laúd de distinta numeración. La de mayor grosor, para los sonidos más graves las de un grosor medio para los sonidos centrales o medios, y las más finas para los más agudos. 

Con los tubos o cañas, después del secado, utilizábamos el mismo procedimiento respetando uno de los nudos y acortando su longitud 

Para obtener los distintos sonidos de la escala.

Podéis encontrar mucha más información en distintas entradas del inquieto jubilado Cristóbal, como por ejemplo en: http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com/2025/03/las-flautas-en-general-la-travesera-y.


domingo, 6 de abril de 2025

¿HABILIDADES INSTRUMENTALES? ¿QUÉ LE QUEDA AL PROFESORADO POR VALORAR?

 Está claro que hoy día a 06/04/2025, al echar la vista atrás, viendo los frutos de lo instaurado desde hace bastante más de una década en todos los centros educativos tanto públicos como privados, y, al potenciar casi enfervorizados lo que por aquel entonces habíamos denominado sin paliativos como nuevas tecnologías, nos embarga un gran desasosiego que nos lleva al mayor de los desánimos al ver los resultados, los frutos obtenidos. 




Lo que vamos observando día a día en las distintas situaciones que se nos plantean nos sumerge en un gran dilema que nos lleva a plantearnos y preguntarnos ¿qué hemos hecho o estamos haciendo? ¿Cómo hay un porcentaje de alumnos que como nota destacable tienen una escritura ininteligible? Pues son un número considerable los que no saben ni coger un lápiz, no entienden bien lo que leen, se expresan con dificultad estando ya en los dos últimos cursos de la E.S.O. Sí, a las puertas de una formación profesional o a la entrada de un bachillerato. 




Abusar de cualquier materia en detrimento de otras cuando estas son disciplinas fundamentales es un gran error. 

Me afirmo en que es un gran error, lo de potenciar y haber hecho un uso excesivo de esas nuevas tecnologías pues les hemos dado un amplio margen en los horarios y las hemos puesto como vehículo y sostén de la mayoría de las materias del currículo, eliminando poco a poco o prestándole poca atención a las llamadas materias o habilidades instrumentales hasta casi su total desaparición. 



Hoy, desde mi perspectiva, pues hace 21 años que no ejerzo ya que en 2004, ascendí a la categoría de jubilado, he llegado a ver la importancia que estas últimas tenían y tienen. Todo lo expresado con anterioridad me lleva a pensar en lo torpes que hemos sido con nuestras ansias innovadoras. 

Antes de explicar el porqué de esta torpeza por no permitirme catalogarla con otros adjetivos que rayan lo soez e incluso el insulto, debo aclarar, por si en el olvido en el que hemos situado a estas materias no tenemos claro cuáles son éstas y los beneficios que aportan a los discentes que las trabajan. 







¿Cuales son pues las materias o más bien disciplinas instrumentales?  Para mí, son aquellas que desarrollan en el alumno una serie de habilidades tanto manuales como artísticas y racionales a la vez que fomentan la motricidad, el desarrollo cognitivo, la paciencia…etc., llevándonos al disfrute y gusto por el trabajo bien hecho, bien realizado. Para más información consultar lo que expresé en diferentes entradas de este blog hace años como en:

http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com/2021/04/el-aprendizaje-dentro-del-campo-de-las.html?m=1

O bien en: 

http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com/2019/10/por-que-falla-nuestro-sistema-educativo.html?m=1

O por qué no en 

http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com/2023/08/moviles-tablets-ipad-uso-y-abuso.html?m=1

La lista y vínculos a este blog al que os invito a entrar para una mejor información sobre todo esto, es bastante amplia por lo que cerceno continuar en el intento.  

En resumen, hay que fomentar los aprendizajes básicos; es decir, los instrumentales: saber leer, escribir, realizar con agilidad las cuatro operaciones matemáticas básicas empleando el razonamiento y expresarse por escrito como oralmente tanto a nivel individual como en público. 





Qué le queda al profesorado y a cualquier mortal por valorar cuando en la mayoría de los trabajos presentados en cualquier plataforma, los alumnos, utilizando estas “nuevas tecnologías” queda reducido a seleccionar textos, cortar y pegar. A veces esta reiterada labor por parte de algunos alumnos, realizada sin orden ni concierto ofrece textos cuya redacción carece de uniformidad notándose ostensiblemente una gran desigualdad en ellos. 

El uso de la regla, la escuadra, el  cartabón, el transportador de ángulos, acuarelas, la música, el teatro, la dramatización…, contribuyen  sin ningún género de dudas al autocontrol y sensibilización de los alumnos. 

No solo todo lo expresado en párrafos anteriores es de suma importancia, sino que las manualidades, el dibujo artístico y geométrico, la caligrafía, la rotulación… son actividades que hay que potenciar en los centros pues desarrollan conceptos tan importantes como la espacialidad y la temporalidad; ayudan a desarrollar el sentido estético y la sensibilidad, el sentido del ritmo…, pues esos  trazos gruesos y finos, esos suaves y fuertes, esos arsis y tesis que hieren el papel y conforman los trazos caligráficos, sin lugar a dudas hacen a los alumnos  más disciplinados, más humanos, más empáticos, más conscientes de todo, más dados a valorar la fuerza de voluntad y tesón que requiere un trabajo bien hecho.. . en definitiva  más personas. 

No estoy en contra de todo lo que el progreso tecnológico nos aporta pues como podéis comprobar soy un usuario más. ¿Por qué, tanto los familiares como el propio sistema educativo no ataja todo esto? Sencillo es enderezar mediante un tú a tu, con un seguimiento individual, directo y exhaustivo a un alumnado totalmente moldeable si intentamos desde los primeros cursos subsanar con efectividad lo que más tarde será difícil de conducir a buen fin. 

Es mi deseo que este escrito sirva en la medida de lo posible para concienciarnos sobre uno más de los problemas de hoy día.



lunes, 3 de marzo de 2025

LAS FLAUTAS EN GENERAL; LA TRAVESERA Y SU CONSTRUCCIÓN.



 En diciembre de 1990, en el nº 9 de la revista municipal Aljibe, en la sección “música práctica”, publiqué un artículo sobre la Flauta. Dicho artículo comenzaba así: “La flauta es uno de los aerófonos que a lo largo de la historia ha aparecido con mayor variedad de aspectos y formas dando lugar su estudio a una clasificación bastante amplia.” 




Y continúo en el artículo de esta revista este texto con la descripción de estos aerófonos de la siguiente forma:  Las flautas pueden ser rectas, globulares y traveseras. 




Entre las rectas están las flautas dulces, flautas con escotaduras como la kena, y flautas simples como el siku, denominada también flauta de balsa, 





flauta de pan, zampoña o siringa, esta última está formada por varios tubos de diferentes tamaños en lo que a longitud de los tubos se refiere.




En segundo lugar, están las llamadas flautas globulares o en forma de 





globo de la que es un claro ejemplo la ocarina, generalmente fabricada en barro, aunque también pueden ser de metal, cerámica, de barro… etc. 





Por último encontramos las flautas traveseras que como su nombre indica se colocan atravesadas. Una vez colocados los labios en la embocadura, el resto de la flauta queda en paralelo al hombro derecho y suelo; en definitiva queda atravesada o en cruz al eje corporal, en contraposición con las flautas rectas que se tocan hacia el frente e inclinadas u oblicuas hacia el referido suelo. 





El  fundamento del sonido de las flautas es el de una columna de aire que vibra, un bisel o borde sobre el que se dirige una columna de aire y un tubo que acortamos o alargamos mediante orificios o llaves utilizando nuestros dedos. Tapando orificios alargamos el tubo y si los destapamos acortamos dicho tubo consiguiendo de esta forma una serie de sonidos que van de los graves, mayor longitud de tubo, a los agudos, menor longitud. 

A la flauta dulce se la menciona en textos latinos como LA FÍSTULA ÁNGLICA (flauta de Inglaterra) y se hace referencia a ésta en un manuscrito inglés del siglo XII, conservado en la biblioteca de Glasgow. Este instrumento tuvo gran desarrollo durante la época medieval compitiendo con la FÍSTULA GERMÁNICA O HELVÉTICA (flauta travesera). La incorporación del sistema Bohem (sistema de llaves a partir de 1847) que a la flauta travesera le dio no sólo agilidad en su ejecución, sino también, tesitura o ámbito sonoro de tres octavas, eliminando toda competencia con el resto de flautas. 



CONSTRUCCIÓN DE UNA FLAUTA TRAVESERA. 





Por aquellos años las construía con mis alumnos en la E.G.B. (Enseñanza General Básica) de PVC, material considerado hoy día nocivo para la salud y por lo tanto no utilizable 




En la actualidad, para su construcción utilizaremos la caña. Para ello elegiremos una caña común de la planta cuyo nombre científico es (Arundo donax) y de la que cortaremos  un tubo de unos 30,6 cm. de largo por unos 18 mm. de vacío o grosor. 



Como herramientas o útiles emplearemos una segueta de hoja de acero, una barrena, una lima cola de ratón, una navaja, lija gruesa o lijas del 0, 1 y  2, pegamento o cola blanca y un folio blanco.

Procederemos a construir la flauta utilizando el folio que pegaremos al tubo de caña en el que habremos dibujado previamente los siete orificios y la embocadura a las distancias y con las dimensiones que se indican en la imagen, y horadaremos los siete orificios y la embocadura con la barrena, agrandándolos con posterioridad y con mucho cuidado, hasta su medida con la lima.

Una vez realizado todo esto, colocaremos el tapón de corcho en el extremo superior del tubo donde habremos con anterioridad perfilado el orificio ovalado de la embocadura, lo dejaremos a una distancia del centro de la embocadura igual al vacío del tubo. Una vez hecho el orificio de forma ovoidal de la embocadura procederemos en uno de los bordes laterales a biselarlo; es decir, a realizar un corte oblicuo en el borde; o lo que es lo mismo: a hacer el bisel. El corte oblicuo lo realizaremos en el borde del orificio ovoidal, o embocadura, que queda frente a nosotros cuando situemos la flauta en posición transversal para ejecutar con ella cualquier melodía.

Hasta que la flauta no tenga el tapón de corcho a la distancia justa de la embocadura no sonará bien. Cortaremos el tapón y lo dejaremos a ras con el tubo. Para colocar el tapón de corcho a la distancia justa utilizaremos una aguja de hacer punto a la que con un rotulador indeleble le haremos una marca. Dicha marca o señal deberá quedar en el punto medio del orificio ovoidal de la embocadura, es decir; en el centro de la embocadura. cuando la cabeza de la aguja de hacer punto entre en contacto con el tapón con el que hemos cerrado el tubo. La distancia del tapón al centro del orificio debe ser igual al grosor de la caña o tubo empleado. 

A continuación  iremos probando hasta conseguir la mejor calidad de sonido. Para ello situaremos los labios en el agujero de la embocadura y emitiremos  una columna de aire de la misma anchura que ésta, haciendo una articulación  con la lengua como cuando queremos escupir una pequeña broza de la boca. Al  hacer  este instrumento de caña  no necesita apenas que nos esmeremos en su decoración pues ya se ha encargado la naturaleza de darle toda su vistosidad. 


Podéis encontrar todo lo referente al tema o incluso ampliar, en el enlace que nos lleva a un artículo que publiqué en este mismo blog el 12/02/2009. Dicho enlace es:

http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com/search?q=M%C3%A1s+sobre+la+flauta+travesera

Y también podéis obtener más información sobre todos estos instrumentos, las flautas, en:

http://elinquietojubiladocristobal.blogspot.com/2012/04/la-flauta-dulce-flauta-recta-o-flauta.html


Espero que lo aquí expresado sea de utilidad a todo aquel que se acerque a este artículo no sólo con el fin de informarse, sino también para el que decida o quiera embarcarse en la construcción de este instrumento.